12/10/15

Metrópolis, la película simbólica

"El mediador entre la cabeza y la mano debe ser el corazón"

Análisis y exégesis

¡Atención! Este análisis contiene spoilers. Si no quieres saber el final, para en la parte número tres. La última. Gracias por leernos.

 

Primera parte

Comienzo: la dualidad, la separación del mundo en dos partes antagónicas

En el comienzo vemos una gran ciudad, una metrópolis, un mundo avanzado dominado por la tecnología y la maquinaria. El bullicio de la gran ciudad dando paso a una era moderna, mientras que otros trabajan dejándose el alma en ello, subyugados al reloj, condenados bajo la subyugación del tiempo. Vemos a los "esclavos del reloj", como se decía en al era industrial, que trabajan en el mundo inferior o inframundo, que podríamos entender como el infierno. Sus necesidades son nulas, sin importancia, superfluas, solo trabajan para mantener la metrópolis en funcionamiento, mientras que los del mundo superior gozan de la buena vida. El cielo esclaviza al infierno para mantener su equilibrio y status.
Estamos atrapados en la idea de tiempo: nos esclaviza, no podemos salir de ella.

Podemos observar como esta película muestra la dualidad, la verdadera máxima que esclaviza al individuo, al colectivo y al ser humano, en general. La falsa idea de elección, la falsa libertad, es la mayor mentira que mejor ha funcionado en el plano físico. Dos mundos, blanco y negro, cielo e infierno: luchan por su supervivencia.



Durante el cambio de turno vemos como los obreros se mueven con parsimonia, como robots, andan como si se dirigieran al infierno o a la muerte, como una procesión, sin ganas, sin alma. Bajan a las minas, a la sala de maquinas, donde todo es lúgubre y suena una música funeraria. Esto nos muestra el nivel de esclavismo y autoconvencimiento de estos obreros, aceptan su condición inferior sin rechistar, solo quieren malvivir e intentar tener un ápice de felicidad. No se rebelan, se someten, sumisos a los del mundo superior. El obrero está alienado, se ha producido una ablación entre sus compañeros y hermanos que sufren la misma suerte, que sufren la misma agonía. La separación es el truco para mantenerlos alejados de un cambio real.

Los privilegiados

La película nos muestra El Club de los Hijos, el cual es tan alto "como las minas de trabajo", es decir, nos aporta la imagen de dos mundos en esencia iguales pero uno de ellos decadente a causa del egoísmo de los de arriba. Aparece una competición, una carrera de fondo, en la cual nos quiere decir que en el mundo de arriba existe algo que en el de abajo no, la competencia, nuevamente esto obra la ablación en los ciudadanos, haciendo que compitan unos contra otros para ver quien es más apto, el más fuerte, para obtener la mejor bonificación, para llegar a lo más alto y escalar peldaños. A causa de esa separación en el mundo de arriba, como ocurre de distinta forma en el mundo de abajo, los ciudadanos sienten apatía unos a otros, sin practicar la unidad.

Dice que este club es el regalo de los padres, que les otorgaron con la maravilla del jardín eterno, nos recuerda esto al Jardín del Edén o de Ea, de los Anunnaki (Ea es Enki, el cual creó dicho Jardín paradisíaco).


Allí podemos ver un jardín con columnas salomónicas, típicas masonas, en una cúpula, que simboliza la feminidad (la vagina). Llevan ropas de gala, ropas caras y joyas por doquier, pero hay algo curioso, llevan sombreros de pirata, o mejor conocidos como tricornios.

El tricornio es un sombrero de tres picos puesto en batalla, es decir, se usaba como prenda militar. Tenía forma de base triangular y su nombre es un barbarismo adoptado del francés (tricorne - trois cornes) o del inglés (tricorn - three corner), como sinónimo de sombrero de tres picos. Es exactamente el tipo de sombrero de tres picos que Napoleón popularizó. Podemos entender que esto es un símbolo del carácter bélico de los hijos de la superficie, listos para luchar a ciegas. Es curioso que solo las mujeres aprendan y curiosamente de un hombre, como entendiendo que ellas son inferiores y han de ser ilustradas por un maestro. Pero aunque las instruya esos sombreros, las ideas que el hombre le mete en la cabeza, estarán siempre ahí, como prejuicios irrompibles que le incitarán a la competencia, como les ocurre a los varones en la escena de la carrera olímpica.

El hombre alardea de que las mujeres no serían capaces de comprender toda su sabiduría y propone un reto a una que sea lo suficientemente inteligente como para entenderle. Una mujer sinuosa se acerca a él y le baila sensualmente. Creo que este pequeño detalle denota como la fémina tiene que mostrar sus armas de mujer y vender su cuerpo al mejor postor para escalar socialmente y no ser infravalorada.

Un hombre se entromete y aparece en escena, mientras las mujeres están aprendiendo del maestro y comienza a perseguirlas, estas intentan escaparse pero finalmente consigue atrapar a una en una fuente, donde aparecen pavos reales, los cuales ambos son símbolos relacionados con el sexo, el agua, y el pavo real, que proviene del dios de la fecundidad Enki. Ambos parecen estar en pleno acto amoroso (no aparece nada explícito, pero en base a la simbología podemos imaginarlo) y aparece de repente una mujer que lidera un montón de niños. Estos niños son los hijos, y ya que el jardín es el Club de los hijos, ¿por qué ellos no pueden estar ahí? Porque son hijos de obreros, no tienen los mismos derechos. Le dice la mujer al resto que estos son sus hermanos, iguales a ellos aunque sean tratados de modo distinto. Intenta hacerles entender el concepto de igualdad. Los guardas del jardín obligan a la mujer y los niños a volver a entrar: no quieren que interfieran en el equilibrio del mundo superior.

El hombre que anteriormente perseguía mujeres ahora se queda embobado con la profesora y cuidadora de estos niños, él es Freder, el hijo del dueño de la metrópolis. Quiere ir tras ellos y descubrir quienes son esos hermanos, quiere conocerlos, pero sobretodo a esa mujer. Al adentrarse en las profundidades del inframundo descubre algo para lo que no estaba preparado: un montón de obreros trabajando sin descanso, coreografiados. Freder siente miedo.

Hay un detalle interesante y es que aparecen dos filas de trabajadores en la pirámide de la maquina central del corazón. La fila inferior tiene cuatro mandos de trabajo y la superior de solo tres, esto simboliza que el de arriba sabe más que el de abajo, tiene más privilegios pero eso no le hace igual a los jefes, sino una marioneta más, un esclavo que es más esclavo por creerse libre.

 

La catástrofe

Moloc


La maquina corazón parece una pirámide pero en la parte inferior puede verse una clara representación de los aparatos reproductores femeninos y masculinos, un símbolo del acto sexual. Cuando la temperatura sube demasiado en la maquina central, provoca una explosión y hay una catástrofe. La maquina se convierte en el demonio Moloch (Demonio relacionado con Ninurta, hijo de Enlil, relacionado con el planeta Saturno, el planeta de la violencia, de la maldad del ritual de sangre), el cual está encolerizado y sediento de sangre, así que los operadores jefes ofrecen a seres humanos obreros como ofrenda a ese demonio. En la puerta de la maquina corazón podemos ver dos figuras divinas que nos recuerdan a los frescos Anunnaki. Podemos ver como unos humanos actuando como soldados van voluntariamente a la boca del demonio para sacrificarse, esto nos muestra la estupidez de las guerras, guerras de nadie, solo de los gobernantes que quieren ofrecer carne fresca y una ofrenda de sangre a los dioses. La maquina se calma con la sangre humana.

Cuando todo vuelve a la normalidad, Freder va a ver a su padre, atemorizado y abrumado por lo ocurrido. Su padre vive en la nueva torre de Babel, clara alegoría del capítulo bíblico de la torre de Babel: el ser humano quiso construir una ciudad grande y alta, magnifica, que fuera la envidia de los dioses, y por ello fue castigada. Ahí se confundieron los lenguajes, pero no tiene porque ser necesariamente la creación de las lenguas, sino que Dios envió a una mujer, la prostituta de Babilonia, para crear discordia entre los hombres.

El padre de Freder es el supremo, todo esta bajo su merced, es como Dios en la tierra. Cuando su hijo llega, antepone su trabajo a su hijo y no le presta atención: no es primordial escucharle. Le cuenta a un trabajador lo ocurrido y este se traumatiza con la historia. Finalmente se lo cuenta a su padre y este culpa al trabajador anterior por no haberle informado antes y lo manda a hacer un informe sobre el accidente.
El padre intenta calmar a su hijo, no le importa lo que tenga que decir, todo es como debe ser. Los obreros están donde pertenecen, le dice el padre. Freder no da crédito a lo que oye, "¿Y si los de las profundidades se levantan contra ti un día?", le dice Freder. El padre ríe y se dirige a su mesa, la cual es como la mesa de un Dios vigilante, el gran hermano que siempre te observa y controla todo.

El trabajador que había ido a hacer un informe vuelve y le da a Fredersen los planos de las profundidades, ¿un plan de rebelión? ¿Conspiración? El jefe está indignado, como pudo no haberse sabido esto antes, así que despide a su trabajador. Con esto envía al pobre hombre a las profundidades, lo condena a una vida de miseria y dolor, pero Freder se apena por él y le dice que le espere en casa, que él le ayudará.  Freder ha de hacer algo para solucionar esta situación.

 

El hijo se rebela al padre

El padre comienza a espiar a su hijo, no se fía de él pues su reacción afectiva hacia los obreros fue demasiado obvia: siente compasión. Mientras, Freder, baja al mundo subterráneo y ve a un obrero haciendo una tarea curiosa. Este obrero está en un reloj, el cual tiene unas luces, y él tiene que seguir a las luces con las manillas del reloj. Esto nos quiere decir que a los jefes les gusta reírse de sus esclavos, convertirlos en robots sumisos y darles dolor gratuito como parte del juego.
Freder se intercambia con el obrero.

 

El inventor


Fredersen va a ver al inventor, le va a pedir consejo acerca de la situación del accidente, pero el inventor, algo demente, le habla de su mujer difunta. Se puede intuir que entre ambos hay odio a causa del amor que ambos sentían por Hel, la mujer del Fredersen. Este amor les separó. El inventor le cuenta que ha creado un robot que suplirá a Hel, le enseña dicho robot y podemos ver a una maquina sentada en una silla con la estrella satánica detrás.

Fredersen le presta los planos al inventor y descubren la reunión secreta de María con los obreros, les da esperanzas para que no se rebelen, esperan a un salvador. El jefe decide poner fin a esto "crearé la discordia entre ellos y ella, destruiré su creencia", todo esto con el fin de poder actuar libremente contra los obreros: debe tener una razón para atacarlos, no puede hacerlo porque sí. Le pide al inventor que le de al ser-maquina la apariencia de María. Pero el inventor es más astuto de lo que parece, pues entre las sombras murmura que Fredersen perderá lo único que le queda de Hel: su hijo. Pues él es el supuesto salvador.

María

Mientras, Freder sigue trabajando, no sabe cuando acabarán esas supuestas diez horas de trabajo, es un calvario. El reloj se transforma en un símbolo de la paz (el cual podéis ver más arriba cuando hablo de la trampa del tiempo), como alegoría de lo que este precisamente significa: todo lo contrario a paz, violencia. Es el símbolo de Enki del revés, es decir que invierte todas sus cualidades.



Sigue a los trabajadores a una reunión convocada por una mujer llamada María, allí se da cuenta de que es la profesora y cuidadora de los niños. Es una reunión religiosa, hay cruces y símbolos relacionados a los lados, como el águila y el pez (símbolos de Enlil y Enki). María cuenta la historia de la torre de Babel que os he comentado antes. La soberbia del hombre le llevó a construir una torre muy alta, pero los pensadores no podían construirla, pues era muy pesado, así que contrataron mano de obra extrajera. Cuando los obreros aparecen forman el símbolo del tridente, es en honor a Enki.

Entonces Dios obró la discordia entre ellos enviando a una mujer, la prostituta de Babilonia. Los obreros no eran capaces de entender al hombre que teorizó esa torre, le maldecían, mientras a él le parecía una maravilla y una bendición.

Aquí María hace entender a sus hermanos que han de esperar para actuar, no pueden actuar con violencia, no les traerá nada bueno, han de esperar el mediador entre la cabeza y la mano: Freder.

 

Segunda parte




En la segunda parte vemos como Freder llega una iglesia donde un cura predica sobre que el fin se acerca, habla de la prostituta de babilonia: "Una mujer a lomos de una bestia con nombres de blasfemia". Nos la describe vestida de color escarlata y púrpura.

El color escarlata, así como el escarlata, representa el libertinaje en la Biblia, color de poderosos en la edad media, cuando reyes prohibían a sus súbditos vestir este color en sus cortes. Considerado elemento de lujo, era un símbolo de distinción, propio de reyes, cónsules y sacerdotes. Es decir, gente con dinero y poder. También se menciona en la Biblia en otras ocasiones este color, como la tela escarlata que se usaba como ceremonia de purificación de un leproso o la preparación del "agua de la separación" en el campamento de Israel.

Básicamente estos son colores de blasfemia, de lujuria y pecado, los cuales se relaciona con la supuesta ramera que destruirá babilonia. En sus manos lleva una coba con la sangre de todos los santos, queriendo decir que se deleita con su sangre, como si fuera alguna especie de ritual.

Como podéis ver, la religión de maría, del mundo subterráneo, se basa en el amor y el conocimiento, la fraternidad, sin embargo la creencia de la superficie se propaga a través del miedo. Este robot es la prostituta de Babilonia, la que destruirá la fe de los más inocentes y creará discordia ente todos, haciendo confundir lenguajes incluso hablando todos el mismo idioma. Alzará medio mundo contra el otro medio, los de abajo contra los de arriba, y destruirá la Metrópolis.

Machismo

Mientras, tenemos una pequeña escena en la que el matón del propietario de la metrópolis va a casa del despedido a intentar sobornarle para que le proporcione información acerca del paradero de Freder. El despedido se niega ante todo soborno, pues Freder confía en él como un compañero.

Esto es importante y os diré porque, en esta película no hay ni una sola figura femenina importante, todas están adulteradas y manchadas por el pecado. La madre de Freder no aparece, murió en el parto, así que tenemos la ausencia de la parte femenina en la vida de Freder. Luego, las mujeres del mundo superior son ingenuas, frescas, libertinas y estúpidas, venden su cuerpo por dinero y no les preocupa conocimiento alguno, además de que el propio autor nos muestra que los varones del mundo superior no las consideran iguales: las mujeres NO son capaces de comprender nada de la razón. No son aptas para el aprendizaje. Luego tenemos a María, que es usada para el robot creado por el inventor, y este robot es la blasfemia encarnada sin ninguna duda, creando destrucción, aniquilamiento, seduciendo a incautos en un bando y en otro.

Sirviéndose como carne en la mesa, disfrutando del dolor y el placer prohibido. Pero tenemos a la verdadera María, sí, ella es presentada como una mujer ideal, perfecta, pero sumisa. Ella es simplemente la voz, representa la virgen maría, un ser objeto que es usado por Dios para sus fines, este en concreto influenciar a los humanos a seguir el camino de Dios, de poner la otra mejilla y no vengarse de sus enemigos, de esperar, de ser pacientes y serviles, como ella y como Dios quiere. María es simplemente un objeto, un medio para llegar a un fin, pues los que actúan en esta película son los obreros y los del mundo superior, el que ayuda a que se arregle todo el conflicto es el mediador: Freder.

El laberinto del Inventor

Al llegar Freder a la casa del inventor (pasa por casualidades de la vida y oye gritar a María), entra en ella y es como un laberinto, un juego de puertas que se cierran y se abren solas, objetos mágicos y pasadizos, al más puro estilo Alicia en el país de las maravillas. Es un juego, una broma, es la representación de los que tienen el conocimiento en su mano, como el inventor que representa a aquellos que son sabios (conocimientos de creación de seres vivos inlcuso, el conocimiento de los dioses) frente a la masa ignorante, representa a esa élite en la sombra que se niega a compartir la habilidad de creación y abrir el tercer ojo a todos aquellos que todavía no ven. Estos se divierten al ver al resto confusos ante la obviedad de la realidad que ellos son capaces de ver. Con un juego de luces en la pared vemos una pirámide, simbolizando la elevación espiritual que tienen estos "sabios", están cerca de "Dios".

La virtud de creación




El inventor se propone por fin cambiar el aspecto del Robot-hel y posar la imagen de María en él. Esto simboliza la creación de la humanidad como esclavo -básicamente lo que es el robot- por parte de entes superiores con conocimiento ilimitado -los Anunnaki-, podemos ver pequeños guiños a esta teoría, como los rayos, el poder de Enlil (dios del viento) y las pirámides invertidas en las puertas, símbolo de feminidad y del agua, el cual es propio de Enki.




Podemos ver como La robot Maria-Hel cierra medio ojo, símbolo de la Élite, los que saben más que los demás e impiden que el conocimiento llegue a todos, los iluminados y ascendidos. Los siervos que se creen verdugos, los esclavos de Enlil (Enlil representa el Ojo que todo lo ve, el blanco, la pirámide, Enki la pirámide invertida, lo femenino, el negro, el inframundo).


 

La prostituta de Babilonia



En la presentación de la nueva maría, unas personas de color sujetan un recipiente gigante -subordinación de las razas que ellos consideran inferiores, son tratados como objetos, desigualdad del mundo superior, crítica clara a la colonización y el imperialismo, el cual se aprovechó de gente humilde e inocente-, es como la obra de Boticelli El nacimiento de Venus, sale de una concha, simbolizando la feminidad. Simboliza a Inanna, la diosa de la lujuria y la fecundidad sumeria, lleva un vestido transparente de flores y unas pezoneras con la misma flor, la cual representa el sigilo de Aun.



Haciendo honor a quien representa -Afrodita, Venus, Ishtar, Inanna-, hace una danza ritual muy sensual que vuelve locos a todos los presentes,
haciéndoles caer en la tentación de la carne. Entre baile y baile podemos ver como interpone el director imágenes del cura de la iglesia avisando del apocalipsis, hablando de la prostituta de Babilonia.
Tras la construcción y finalización de maría, cuando esta es presentada en sociedad ante el mundo, podemos ver como Freder sufre una caída, como la caída de Lucifer, él es el sacrificio, el chivo expiatorio, el que hace se ofrece para actuar entre el bien y el mal, siendo perjudicado pues es considerado maldad por ambas partes al fin y al cabo. Vemos como cae, haciendo el autor una metáfora sobre su caída: María, Dios, le ha traicionado, ahora ella trabaja para la destrucción y ella le ha desterrado del paraíso que tenían juntos. Ahora Freder es el chivo sacrificado, pues si continúa el Jefe con el plan, acabará matando a su hijo accidentalmente, como menciona el inventor.










Esta danza simboliza la iniciación del plan, atraen a incautos para que dejen de pensar por si mismos y se dejen llevar por el pecado, cosa que no es mala, pero hay que saber en que objetivos te involucras antes de seguir a tus instintos. La razón y los instintos no son incompatibles, pero uno ha de saber escuchar a ambos, no solo a uno de ellos. Luego podemos ver como bajo ella aparece la bestia de siete cabezas, representando a los siete pecados capitales. Podríamos decir que invoca a demonios pero no es así, lo único que esto simboliza es que de la mano de ella vienen todos los pecados mortales. Sostiene la copa como sale en el pasaje bíblico, esta copa como hemos mencionado lleva sangre de santos: la blasfemia, el sexo, la depravación. La copa representa la feminidad, los sentimientos y el afecto: ellos te atraen con estos factores. Podemos contar también con la idea de que Inanna-robot hace el símbolo de Baphomet, el símbolo de la dualidad.

"Todos los 7 pecados de su lado", ahora vemos como las esculturas de la iglesia que representaban los pecados capitales cobran vida y se liberan de su prisión, ahora sostienen a la nueva prostituta de Babilonia. La muerte toma la ciudad Metrópolis.



 

Tercera Parte

Como vemos, María es dios, la salvación, pero luego tenemos al robot, que es la maldad, el verdadero mal que ansía dolor. El inventor con su técnica de control mental es capaz de dominar a la criatura que ha creado, la nueva María, para que obre a su merced. María sería Enlil, el dios judeocristiano que se vende al mal. Luego tenemos a Freder, que sería Enki, Jesucristo y Anticristo, Lucifer y Satán. Es decir, el cabeza de turco, el chivo expiatorio que participa en la dualidad, intentando salvar a la humanidad, haciendo el papel de motor de la trama.

Pero, si el robot simbolizase la humanidad, ¿es la humanidad considerada y representada por esta película como maligna y corrupta? Si fuera así tendríamos a los dioses superiores, representados por el Fredersen y el inventor, luego a los menores, Los Anunnaki, María y Freder. Finalmente el robot sería la humanidad. ¡Un momento! ¿Entonces el mundo superior y el inferior? obviamente tengo un paralelismo: el Absu y el Irkalla, cielo e infierno, inframundo y paraíso. Ambos representa ambas fuerzas de la dualidad, que creo que es el tema principal de esta película. La constante lucha entre el falso bien y el falso mal, que provienen de un mismo punto, solo actúan a favor de la esclavitud de el tercer agente: la humanidad.

Concluyendo con esta teoría, diríamos que en la teoría de la dualidad, ambas partes serían "malginas" pues buscan subyugar al ser humano, pero en la versión anterior mencionada y sin tener en cuenta estos factores, Freder (Enki) ayudaría a salvar la ciudad.

El despertar

Cuando Freder se levanta y su amigo le cuenta lo ocurrido (la aparición de la nueva maría) podemos ver otra prueba, un símbolo como guiño de que Freder es Enki, pues vemos a su espalda una pintura en la pared de un ser en un árbol -el elemento tierra- y un ser acuático, una sirena -el elemento agua. Ambos elementos propios del dios Enki. Le cuenta que María ha provocado discusiones entre los hombres, los que eran amigos ahora se pelean por ella y los jardines están abandonados (el paraíso está abandonado, porque todos van a su pequeña parcela del infierno con ella).

Mencionamos rápidamente el porque el lugar en el que ella aparece y actúa se llama Yoshibara. Significa Prado de la buena suerte, y fue un distrito de Tokyo dedicado únicamente a la prostitución. Así que este Yoshibara es un símbolo de que el lugar es un antro de depravación y blasfemia.

La actuación de la guerra de la dualidad

Fredersen le comenta a su matón persona que pase lo que pase esa noche, los trabajadores pueden hacer lo que quieran, ya que lo que él desea es que ellos usen la fuerza violenta y propaguen el caos, para así poder responder, declarando el derecho de usar la misma violencia contra ellos y destruirlos. Manteneros a raya y que no se atrevan a volver a rebelarse. María destruirá su creencia en el mediador y los alzará contra la superficie.

Esto es una táctica infalible usada por muchos gobernantes, incitar el odio y la rebeldía contra el propio líder del país para poder así reprimirlos con dureza. Es decir: tener una excusa para usar la violencia. Como cuando USA uso el atentado de las torres gemelas para atacar a Iraq. Es el mismo sistema. Esto denota como las revueltas y rebeliones del pueblo muchas veces son preparadas por el mismo gobierno para calmar a la población, es como una vía de escape a su rabia que les entretiene y les tranquiliza por un momento, así evita que una verdadera revolución que pueda provocar la caída del imperio se alce. Estas revueltas son parte del juego, no hacen nada a favor del pueblo, solo es una parte del tablero de ajedrez, un entretenimiento no real. Por lo tanto tenemos dos vías: o la guerra absoluta o conocernos a nosotros mismos y luchar mediante nosotros mismos y nuestros pensamientos.

"¿Quién son las maquinas vivientes de los entresijos de la metrópolis? ¿Quién lubrica sus engranajes con su propia médula? ¿Quién alimenta a las máquinas con su propia sangre?" dice el robot a los obreros intentando influenciarles con la rabia. Podemos ver parte de la realidad de nuestro mundo, la gente, los esclavos, los obreros, son quienes con su sudor y sangre mueven el sistema, quienes son usados como sacrificio de sangre a los Dioses.

"Dejen que las maquinas mueran de hambre, ignorantes. ¡Terminen con ellas ¡Destruyan a las máquinas!" Los obreros, liderados por María-robot, van a destruir las máquinas, se dirigen a la máquina corazón (el corazón de Moloch, Ninurta, el hijo de Enlil) para acabar con ella. El jefe obliga al obrero custodio de la máquina a abrir las puertas y acaba siendo derribado por la potencia de los furiosos obreros. El obrero intentó avisarles de que si lo hacían, todo se vendría abajo, pero el ímpetu de la gente subterránea no era capaz de parar.

Mientras, en la casa del inventor, este le cuenta a María su plan, que destruirá la ciudad subterránea como quiere Fredersen, pero que su hijo Freder al ser el mediador, estará de igual manera ahí abajo. Entonces aparece el Jefe y derrota al inventor: esto muestra el fin de dos fuerzas antítetas, dos personajes que se disputan el puesto de emperador. Finalmente, el Dios/Jefe principal se adueña de todo, es él ojo que todo lo ve, Anu. María queda libre y sale a buscar a Freder.

El diluvio

Tras esto, vemos como los obreros destruyen el corazón y comienza a salir agua, dando lugar a explosiones y una inundación (el diluvio universal). María intenta salvar a los niños abandonados por sus padres, los obreros. Los niños se reunen con María y Freder, quienes los dirigen a las escaleras y finalmente tras mucho esfuerzo logran salir. Son llevados al club de los hijos, tal y como se merecen. Es decir, al jardín del edén, el paraíso, etc.

Tras esto, Fredersen se entera de que su hijo se encuentra en la ciudad subterránea. Hay una frase muy interesante y es la contestación que le hace el matón del Jefe a este mismo, pues le pregunta con desesperación "¿Dónde está mi hijo?", a lo que él re responde: "Mañana miles de personas preguntarán, John Fredersen, dónde está mi hijo?". El matón intenta hacerle entender que ahora todos están en la misma situación, de igualdad ante el dolor inminente al descubrir la muerte de un hijo.

El obrero protector de la máquina corazón les pregunta a los obreros por sus hijos, pues las ventilas están inundadas, y por ende la ciudad subterránea. "¿Quién os pidió destruir a las máquinas sin las cuales estáis perdidos? ¡Es culpa de la bruja!", es decir, ahora es este protector el que obra en nombre del Mediador Freder, el que impulsa el siguiente movimiento de la muchedumbre del inframundo. Necesitan a las máquinas para vivir, sin ellas todo su mundo se desmoronaría, pues gracias a ellas tienen un hogar y comida. El robot-María les ha engañado y ahora buscan venganza.

Mientras, el robot-María está con los de la ciudad superior celebrándolo, gritando: "¡Estaremos observando mientras el mundo se va al diablo!". No le importa que pueda pasar, obviamente es solo un ser bajo el mando del inventor y Fredersen.

 

El final de cuento de hadas

Los obreros van al mundo superior en busca de María para hacer justicia, pero en lugar de ella encuentral al robot y lo queman en la hoguera, mientras ella se ríe de manera demencial. La verdadera María está siendo perseguida por el inventor, creyendo este que es su robot, quien se recuerda a su queridísima Hel. Freder consigue salvar a María de sus garras y el pobre inventor acaba yaciendo muerto, pues se cae de la cornisa de la Iglesia.
Finalmente, tenemos al obrero protector de la máquina corazón, como representante de los ciudadanos del mundo de abajo, y a Fredersen, El jefe, como representante de los ciudadanos de arriba. Ambos quieren hacer las paces, pero no tienen las agallas, necesitan del mediador Freder para poder hacerlo. Se dan las manos gracias a Freder y todo termina.

Conclusión


La dualidad: la creencia de que tenemos elección, de que existen dos fuerzas antagónicas, cuando en realidad ambas provocan esta dualidad esclavizadora.

Mi más sincera opinión al respecto es que es una gran película que se ha de ver al menos una vez en la vida. Tiene mucho simbolismo y puedes sacar muchas conclusiones de ella. Mi teoría es que esta película trata de la historia de diluvio universal del mito sumerio, en la cual Enlil, harto de la humanidad, decide acabar con ella y Enki, su hermano, trata de salvar a su creación del desastre. Algunos aspectos están cambiados, como que Enki no es el creador del submundo, pero son sus hermanos y los considera iguales, algo que podríamos encontrar en Prometeo (Dios relacionado con Enki). Enlil y Anu como he mencionado anteriormente son figuras muy unidas, por ello diría que Fredersen es Anu y Enlil, mientras que María hace el trabajo de Enlil, provocar el caos, es su mano, la mano que obra la acción.

Hablemos primero de los personajes y el mundo en el que se encuentran. El mundo se divide en superior e inferior.

El mundo superior es el Abzu, el cielo sumerio donde viven los dioses, allí podemos encontrar a los dioses primigenios o más importantes, los primordiales, Fredersen y el inventor. Ambos representan la fuerza de la dualidad, son dos dioses luchando por el puesto de imperador, de Dios, lo cual lo podemos comparar con la áspera relación entre Enlil y Enki -quienes luchan por el trono- y anteriormente entre Anu y dios que a día de hoy para mí es totalmente desconocido -Anu, antes de tener a todo el Abzu en su poder, tuvo que derrocar al anterior Dios, ¿quizá Tiamat? no puedo asegurároslo. Por lo tanto, el inventor y Fredersen serían esos dos dioses, actuando Fredersen como Anu y la parte mental y espiritual de Enlil. Lo que se disputan estos dos dioses es el trono, ser los poderosos, este poder es representado por la figura de Hel, la mujer difunta de Fredersen, ella representa esa fuerza primigenia, puedo decir que seguramente representa a Nammu, el dios original. Podemos recordar como en la mitología sumeria hay un conflicto causado por Kingu, el cual provoca la ablación entre Nammu y Anu. Luego Marduk, hijo de Enki, toma cartas en el asunto.
Tenemos por otra parte a Freder, que es Enki, el hijo del jefe, el que tiene el más parentesco divino -pues es hijo de Anu y Tiamat-, y también  encontramos a Dioses a su mismo nivel pero con menor importancia, dioses menores que son representados por los ciudadanos del mundo superior.
El mundo inferior es la tierra y el Irkalla, donde viven los humanos, representados por las máquinas. Los ciudadanos de este mundo subterráneo serían los dioses del inframundo y los más cercanos a los humanos, quienes trabajan en actividades humanas en la tierra. Aquí tenemos a María, la cual es Enli, el dios del viento, el Dios que vigila a los humanos desde el cielo. Por esto mismo ella se le presenta tan elevada espiritualmente, es como un ángel, como Enlil, que nos vela desde el cielo.
Podemos ver como esta película trata específicamente de la dualidad, dos mundos, dos emperadores, división y subdivisiones, dos salvadores antagónicos que llevan la Metrópolis al desastre (María y Freder).  También nos podemos encontrar tres niveles de dioses, los primordiales, los hijos de los dioses primordiales, es decir, los Anunnaki, y los hijos de los Anunnaki. Estos hijos, en el mundo superior se encuentran en el Jardín del Edén (O de Ea), en u paraíso, mientras que los del mundo subterráneo viven en condiciones penosas. Esta desigualdad es la que causa el caos, los dioses del mundo subterráneo, cansados de trabajar para los que viven plácidamente arriba, deciden rebelarse contra ellos y destruirlos, pidiendo venganza. Esto también ocurre en la mitología, cuando los Igigi se revelan contra los Anunnaki porque no desean seguir trabajando, entonces se crea a la humanidad (las máquinas).

La dualidad está presente en todo el filme. María es el salvador, el falso mesías, que muestra su verdadero doppelgänger o ater-ego cuando Hel toma posesión de ella con el robot. También podemos mencionar su semejanza con Inanna, la diosa de la lujuria sumeria, la cual incita a los hombres a discordia y guerras (existe dicho mito en relación con Inanna, la lucha de dos ciudades por el favor de la diosa). También puede que me esté equivocando y realmente María represente a Enli, pero que su alter-ego robot sea simplemente una imagen de otro ser, como por ejemplo Leviatán o Behemoth (seres que ayudan a dios en la Biblia a decidirse por enviar el diluvio). Freder es otro salvador, el que realmente aporta algo bueno, quiere que todos vivan en paz y en misma condición. Este Freder es el cristo/anti-cristo, es ambas cosas, el sacrificado, el Lucifer que es usado como chivo expiatorio, un Prometeo que apuesta por la humanidad.

Enlil, de mano de Fredersen y el robot-María, pone al Irkalla (mundo subterráneo) en contra de los humanos, convence al resto de Dioses de que son perjudiciales y han de ser destruidos mediante un diluvio. Enki, por otra parte, los salva haciendo su papel de mediador y les hace entender a los dioses menores que es una equivocación deshacerse de las máquinas, provocar dicho desastre, pues solo traería problemas para ellos mismos, ya que son las máquinas (los humanos) los que aseguran su supervivencia. Todo esto lo podemos encontrar en el mito sumerio de el diluvio universal sumerio.
Podemos ver como esta pelicula representa la máxima expresión de dualidad, ambos dioses, Enki y Enlil, hacen su papel para que dicha dualidad siga en juego en el mundo físico de la tierra. Es parte del juego esta lucha, no es más que una representación que hace a los humanos tener la falsa sensación de libertad: que pueden elegir entre izquierda y derecha, pero en realidad no pueden. Mencionar como última cosa que el único personaje bien visto a mi entender es Freder (Enki), el cual realmente tiene buenas intenciones durante toda la película, solo que las normas establecidas y los prejuicios e ideales de la gente no le dejan aspirar a materializar su deseo de igualdad. Ya que él no odia a las máquinas, pero el robot es sin duda un elemento de discordia creado para obrar el caos.  

Por lo tanto no sabemos hasta que punto este Enki hace su papel o realmente es el verdadero Prometeo y portador de la luz.

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